Convierte tu Raspberry Pi en un servidor de descargas con aMule

Para convertir nuestra Raspberry Pi en un servidor de descargas procederemos de la siguiente manera:

Instalamos el demonio de aMule con:

sudo aptitude install amule-daemon

Instalará, además, sus dependencias y algunas herramientas más. Ahora, en el mismo ordenador que estás usando u otro que desees tener disponible a tal efecto es necesario que instales el programa cliente que se conectará con el demonio de aMule y te permitirá controlarlo remotamente. Con apt o con synaptic instala:

sudo aptitude install amule-utils-gui

Luego piensa en la contraseña de acceso que la interfaz pedirá cuando se conecte al servidor que corre en el RPi. Cuando la tengas decidida escribe:

echo -n “contraseña” | md5sum

y anota el resultado, que lo usaremos más tarde.

Vuelve a la consola con la sesión de ssh abierta y en conexión con el Raspberry Pi. Inicia el demonio con el comando “amuled”. Es posible que muestre unos errores y se detenga, no importa. Si funciona y no se detiene, espera unos instantes y mata el proceso con “Ctrl+C”. Tiene que haberse creado, en el directorio del usuario una carpeta .aMule con las configuraciones del programa. Hay que editar uno de los archivos:

nano .aMule/amule.conf

En él ajustaremos cosas como el nombre del usuario, la velocidad de la conexión, la contaseña de acceso, etc. Concretamente en las líneas:

Nick=el nombre que quieras que se muestre.

Maxupload y Maxdownload= velocidad máxima de subida y bajada en KB (pon 0 si quieres no limitarla).

Port=

UDP Port=, son los puertos que tienes abiertos en el router. Recuerda que también se usa el UDP+3. Si has escogido el puerto 45900, también tienes que dejar abierto el 45903.

IncomingDir es el directorio donde aparecerán las descargas completadas. Para no andar buscando, usa el directorio del usuario u otro que esté fácil de acceder y, muy importante, dentro del disco externo; es decir, dentro del directorio /home/pi/.

Ahora busca la línea que pone “AcceptExternalConections=0″ y edítala poniendo un “1″ en lugar del “0″. En la siguiente, pon la contraseña tal y como la apuntaste antes. Debe quedar tal que así:

AcceptExternalConnections=1

ECPassword=valor md5 de la contaseña.

Ahora toma nota del puerto que se usa para la conexión (y cámbialo si quieres) y ábrelo en el router. Por defecto es el 4712. La línea reza: ECPort=4712.

En principio no son necesarios más cambios. Guarda y cierra, como siempre. Inicia el demonio de nuevo tal y como hicimos al principio y, en otro ordenador de la red, comprueba que todo funciona abriendo “aMuleGUI” en el apartado “Internet” del menú. Utiliza la IP del Raspberry Pi, el puerto 4712 o el que hayas configurado y la contraseña tal y como la imaginaste en un principio. ¿Todo funciona? Bien. Comprueba que los puertos estén abiertos mirando si tienes ID alta y la red Kad se conecta. Haz los ajustes que consideres oportunos a través de esta interfaz. Ya solo queda el último paso. Antes, cierra el cliente y mata el demonio de aMule con Ctrl+C.

Lo ideal, desde luego, es que no sea necesario iniciar el demonio cada vez que inicias la máquina con un comando en una consola a través de ssh desde otro ordenador. Por eso haremos que se inicie solito cuando arranque el ordenador. Para ello edita el archivo /etc/default/amule-daemon como root:

sudo nano /etc/default/amule-daemon

y en la línea AMULED_USER=”” incluye el nombre “pi” entre las comillas. Recuerda que, en este caso, es necesario que “pi” esté entrecomillado. Guarda y cierra.

Reinicia con “sudo reboot” para comprobar que todo va bien conectándote remotamente.

Y listo.

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